Las 12 cosas que deberías saber sobre la profesión de asesor/a de imagen

Por Carie Mercier Lafond, asesora de imagen y coach de negocios

Cuando uno se introduce en un nuevo sector de actividad como es la asesoría de imagen a veces tiene unas ideas preconcebidas muy alejadas de la realidad. Muchas personas piensan que se trata de un trabajo muy glamouroso pero no saben lo que se esconde detrás, no sólo consiste en estar cara a cara con clientes o ir a tiendas a comprarles lo que necesitan, hay mucho trabajo previo y posterior, desde establecer relaciones con otros negocios,  realizar investigaciones, redactar informes, etc. Aún recuerdo hace unos años como me dio una tendinitis de tanto hacer el mismo movimiento de colgar las perchas en los armarios de  clientes.

 

1.Tienes que aprender los puntos básicos relacionados con el mundo de la moda y el estilo.

Eso significa que tienes que conocer sobre los tipos de prendas  y colores que favorecen a los clientes, saber de tejidos, líneas de las prendas para así poder asesorar con criterio, poder responder a las preguntas de los clientes dándoles argumentos y utilizando el vocabulario apropiado.

 

2.Te tiene que encantar trabajar codo a codo con personas.

Sin duda alguna la asesoría de imagen es una profesión que requiere que nos encante tratar con la gente, tener empatía, simpatizar, ser agradable, causar una buena primera impresión.

Generar confianza desde el inicio es fundamental para que el proceso con los clientes sea exitoso. Los cambios son complicados, generar estrés, duda y ansiedad.  Nosotros como profesionales los tenemos que facilitar, incentivar y hacer que sean más sencillos. Si por nuestra forma de ser bloqueamos a la persona que tenemos delante o hacemos que salga su lado negativo, poco futuro tenemos en este campo.

 

3. Aparte de asesorar a personas, eres también un hombre o mujer de empresa. ¡Tienes tu propio negocio!

Eso significa que no sólo te puedes dedicar a las tareas que te fascinan como estar al tanto de las tendencias ojeando revistas, también tienes que verificar semanalmente la facturación, buscar posibles alianzas estratégicas para llegar a más clientes o vigilar el flujo de efectivo para llegar a todo.

Las áreas de finanzas, procesos, marketing tienes que conocerlas también al dedillo aunque tengas alguien que se ocupe de esas áreas como tu gestor o contable. Ese es uno de los aspectos que tratamos en el curso Crea Tu Marca, Atrae Clientes.

 

4.Tienes que ser abierto/a de mente

Aunque como profesional de la imagen es importante que tengas tu propio estilo, criterio  y puntos de vista,  para que seas relevante y te conviertas en un/a auténtico/a experta tienes que ser capaz de adaptarte y evolucionar. No te puedes permitir el lujo de quedarte estancado/a.

Además aunque tengas definido un perfil de cliente ideal al que te diriges, eventualmente puede que tengas que asesorar a alguien con otra tipología o de otro grupo de edad o con un estilo diametralmente opuesto a los que estás acostumbrado. Tienes que poder encontrar alternativas y a un nivel de precio ajustado a tu cliente.

Por lo tanto, una de las habilidades que tienes que desarrollar es saber encontrar soluciones, buscar alternativas y rápido. ¡Tú puedes!

 

5.Tienes que generar un espacio de total confianza alrededor de tu cliente.

Ya sea que les ayudas con el área de la apariencia buscándoles colores, prendas que más les favorecen, con la comunicación o incluso con la etiqueta, estás tratando con temas muy íntimos como es la identidad, los valores personales, las costumbres o la autoestima.

Por lo tanto para conseguir resultados en los clientes tienes que combinar el tacto con la firmeza, la suavidad para hacer llegar tus mensajes de forma que nunca ofendan pero también tener claro que el o la experta eres tú e indicar un plan de trabajo para lograr la meta deseada.

Los clientes confían en ti y te comentan  sus complejos,  dudas, anhelos y se desnudan literalmente en el probador o por primera vez se atreven a decir en voz alta sus deseos, abriéndose emocionalmente. De ti se espera siempre comprensión y discreción.

 

6. Comprar para otros no es tan divertido como para ti mismo/a.

Comentaba el otro día una colega que como tiene que realizar tantos servicios  de personal shopping para clientes cuando llega el momento de ir a comprar ropa para ella no tiene ganas. Su opción: comprar online.

Si pensabas que sería un auténtico chollo el que te pagaran por ir de compras que sepas que no se parece en nada a tus habituales paseos por el centro comercial. En este caso tienes que tener un plan de compra basado en los gustos, necesidades y presupuesto de tu cliente, tienes que estar concentrado/a para encontrar el máximo número de prendas ideales para tu cliente, hablar de antemano con las tiendas para que te la reserven y colocarlas de forma atractiva para que el cliente no se agobie al ver tu selección. Luego cuando estás con el cliente tienes que  estar pendiente de cada detalle para que la experiencia sea agradable ya que la mayoría de nuestros clientes odian literalmente ir de compras.

7.Estás en el negocio de crear experiencias memorables.

¿Pensabas que el objetivo estaba cumplido cuando tu cliente se iba con un montón de bolsos o le entregas un informe con las conclusiones de la sesión?

Se trata de crear un proceso desde el inicio cuando el cliente potencial te contacta, pasando por las sesiones en tu estudio o en su casa, verificar que no falte nada en el probador y que los dependientes no traten directamente con tu cliente hasta que le contactas una semana después de haber entregado tu informe para verificar que está conforme con todo y lo entiende.

Aún recuerdo la semana pasada cuando tuve una sesión con una clienta en su hotel. Se sorprendió mucho cuando desde el inicio saqué una pequeña merienda que había preparado, una agua mineral con zumo natural, unos batidos, barritas de cereales con chocolate y rosquilletas con frutos secos. Durante nuestra sesión de dos horas quería asegurarme de que a mi cliente no le faltara energía y estuviera bien hidratada. Son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.

 

8. Las relaciones con otros negocios tienen que ser una prioridad.

Aunque lo comento a menudo, sé por mis alumnos que vale la pena repetirlo. El establecer relaciones con otros negocios es básico. No es algo que tienes que hacer si no tienes algo mejor que hacer sino una prioridad.

El tener relación con un negocio local con una buena clientela que te recomienda o que te  organiza un taller en sus instalaciones para presentarte es auténtico oro puro. Sobre todo asegúrate de que se dirige al tipo de cliente en el que estás especializado.

Por ejemplo si tu nicho o sector del mercado son las mamás de niños pequeños, una reunión con varias escuelas infantiles de alta gama para ofrecerles un taller a las mamis puede ser una excelente idea.

En cuanto a las relaciones con las tiendas no las descuides. Visita las boutiques y diferentes tipos de comercio,  en un día que no hay muchos clientes, por la mañana entre semana y habla con el dueño o responsable. Sé siempre extremadamente amable y no prometas más de lo que puedes hacer. Busca que todos ganen en la relación, si puedes traerles clientes y ellos hacerte un descuento especial que puedes pasarle a tu cliente, genial.

 

9. Piensa en el largo plazo con tus clientes.

Está estudiado que es mucho mayor el esfuerzo que se hace para adquirir nuevos clientes que para retener a los que tienes. Sin embargo es parte de la naturaleza humana el ir detrás de lo nuevo y olvidarse de cuidar lo que ya tenemos. No cometas este costoso error.

No te olvides de al final de la sesión hacerle saber a tu cliente que le puedes ayudar en otras áreas en las que tiene problemas y hacerle aún la vida más fácil o evitarle costosos errores.

Continúa el contacto enviando un boletín especial electrónico para clientes o incluso una postal al comienzo de cada temporada o algún regalito en una fecha especial. Tienen que saber que sigues en activo y que les tienes en mente, ofréceles un incentivo ya sea un descuento o bono adicional. Recuerda mimar a tus clientes para tenerlos de por vida.

 

10. Cuida tu independencia

Aunque hay algunas personal shoppers que trabajan por comisión y que incluso no le solicitan ninguna tarifa a los clientes, no me convence en absoluto esa forma de trabajar.

Prefiero y recomiendo a mis alumnos/as que trabajen habiendo indicado de antemano al cliente un resultado que obtendrán contratándonos y un número de horas aproximado. De este modo tenemos flexibilidad y no tenemos que ir más rápido o rellenar las horas.

Cuando no percibes una comisión del comercio y lo que has hecho es por ejemplo negociar un descuento especial para tus clientes,  lo que consigues es que puedes ir a cualquier tienda o boutique y no te sientes atada o obligada a comprar si no encuentras nada.

 

11. Cada día es distinto.

Si te gusta la rutina y la estabilidad, la asesoría de imagen NO es tu profesión.

Hay semanas en las que tu agenda está llena de compromisos con clientes, otras en las que se te acumulan las presentaciones o talleres pero hay épocas en las que parece que el teléfono no suena nunca o no recibes ninguna petición o respuesta positiva por email.

Por eso tienes que tener una actitud proactiva, trabajar siempre el marketing, formas de llegar mejor a clientes potenciales, crear un plan de redes sociales, todo lo que haga falta para sembrar constantemente y luego poder cosechar los frutos.

Incluso en las épocas con más actividad no hay que descuidar tu boletín de noticias o tu blog, puedes crearlos de antemano para asegurarte de que cumples con tu calendario.

 

12. Tu trabajo no es superficial.

Muchas veces se asocia el mundo de la imagen con el postureo, la superficialidad, lo artificial o incluso el engaño. Nada más lejos de la realidad.

Cuando trabajas uno a uno  con los clientes o incluso en grupo  te das cuenta de que no sólo eres un/a experta en belleza y armonía sino que eres un “psicólogo/a” o “terapeuta”. Trabajas con las sensaciones, sueños, ayudas a eliminar complejos, a crear una nueva realidad, mucho más allá de lo que se habrían imaginado.

Te maravilla el ver cómo cambia la vida de los clientes, recuerdo con cariño a Ana, una mujer joven, mamá de dos adolescentes enferma de cáncer cuyo marido le regaló mis servicios. El ocuparse de ella, mimarse, experimentar con los colores, poner en orden su armario para así aprovechar más lo que tenía y vestirse al fin con su propio estilo marcó una enorme diferencia en su vida. La animó a cultivar otras pasiones y de hecho comenzó a pintar de nuevo y antes de morir hizo su primera exposición.  Su marido me comentó que era otra tras haber seguido mi método. No sabéis la satisfacción que eso da.

¿Cuáles son las ideas preconcebidas que tenías sobre la asesoría de imagen antes de dedicarte a ello? ¿O si te estás planteando el convertirte en asesor/a de imagen qué te ha sorprendido más de la profesión?

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